La naturaleza se refleja ampliamente
en las admirables mujeres del mundo
que son admirables en su belleza
también en lo más profundo.
Son algo digno de admirar
como el más hermoso paisaje
que te llena de mucha paz
al igual que éste, Ellas brindan igual mensaje.
Bellas como las flores de un jardín
inolvidables como en la playa un atardecer
pero lo más incomparable de todo
es no llegarlas a querer.
No se puede perdonar nunca
el no querer a una mujer o a1a naturaleza
pues ambas poseen el tesoro más grande
que es la infinita belleza.
Que es la que me inspira
la que me llena de obligación
de escribirles estos bellos versos
que se me fugan del corazón,
con el más infinito amor
que a Ellas se le pueda dar
por la alegría que nos brindan
al poderlas presenciar.
Por: Santiago R. García Meléndez
en las admirables mujeres del mundo
que son admirables en su belleza
también en lo más profundo.
Son algo digno de admirar
como el más hermoso paisaje
que te llena de mucha paz
al igual que éste, Ellas brindan igual mensaje.
Bellas como las flores de un jardín
inolvidables como en la playa un atardecer
pero lo más incomparable de todo
es no llegarlas a querer.
No se puede perdonar nunca
el no querer a una mujer o a1a naturaleza
pues ambas poseen el tesoro más grande
que es la infinita belleza.
Que es la que me inspira
la que me llena de obligación
de escribirles estos bellos versos
que se me fugan del corazón,
con el más infinito amor
que a Ellas se le pueda dar
por la alegría que nos brindan
al poderlas presenciar.
Por: Santiago R. García Meléndez