Observa el pasaje del alma
el cual por más que quieras no cambia
el que mucha impresiones en tu mente intercambia
como si fueran impulsadas desde un arma.
Detente por un instante a contemplarla
a tratar de recibir los calurosos mensajes que encierra
los cuales a muchos malos vientos quiebra
y los desecha en el cajón de la descarga.
Abre del alma su inmensa ventana
y recibe esa frescura celestial
que sólo ésta con gran amor sabe brindar
para llenar tu vida con suficientes ganas.
De vivir como si fuera el último cada segundo
para no tener en el diario vivir tantas preocupaciones
por eso visita al pasaje del alma hasta lo más profundo
y recibirás de ésta todas sus magnificas bendiciones.
Por: Santiago R. García Meléndez
el cual por más que quieras no cambia
el que mucha impresiones en tu mente intercambia
como si fueran impulsadas desde un arma.
Detente por un instante a contemplarla
a tratar de recibir los calurosos mensajes que encierra
los cuales a muchos malos vientos quiebra
y los desecha en el cajón de la descarga.
Abre del alma su inmensa ventana
y recibe esa frescura celestial
que sólo ésta con gran amor sabe brindar
para llenar tu vida con suficientes ganas.
De vivir como si fuera el último cada segundo
para no tener en el diario vivir tantas preocupaciones
por eso visita al pasaje del alma hasta lo más profundo
y recibirás de ésta todas sus magnificas bendiciones.
Por: Santiago R. García Meléndez