Thursday, April 30, 2009

Quisiera Pensar

Quisiera pensar
Que más da
Quisiera pensar
Que no hay mas na'
Quisiera pensar
Que llorar es superar
Quisiera pensar
Que soy capaz
Quisiera pensar
Que voy a olvidar
Quisiera pensar
Que dictaste verdad
Quisiera pensar
Que no hay opciones de más
Quisiera pensar
Que malinterpreto claridad
Quisiera pensar
Que no me quieres besar
Quisiera pensar
Que no me anhelas abrazar
Quisiera pensar
Que por mí no vas a suspirar
Quisiera pensar
Que mi foto no vas a buscar
Quisiera pensar
Que el camino llegó al final
Quisiera pensar
Que esto no va a finalizar
Quisiera pensar
Que a tu lado voy a despertar
Quisiera pensar
Que tu mirada va brillar
Quisiera pensar
Que mis labios vas a acariciar
Quisiera pensar
Que una sonrisa vas a sacar
Quisiera pensar
Que el pasado fue un soñar
Quisiera pensar
Que para ti siempre voy a estar
Quisiera pensar
Que para superar hay que extrañar
Quisiera pensar
Que algún día vas a amar.


Por: Santiago R. García Meléndez

Wednesday, April 29, 2009

Nota Suicida

Basta de la pugna por ser rey en tu reino
Procuré ser codiciada tierra en tu naufragio
De fortaleza no me contagio, al contrario
Desconsolado me resigno, ¿de ti no soy digno?

De agua es mi signo, y en lágrimas me ahogo
Olvidado suspiro dádiva de enamorado
Mis versos contusionados están cansados
No aguardan sedentarios milagro en tus ojos.

Mi presencia te ahorro, mas zozobra gasto
Un instinto encarcelado en la galera del jamás
Un avezado chance con esencia a incapaz
¿Sucumbió el corazón de amor o de infarto?

¡Sí!, daré el salto, hacia el abismo de la ida
Confiando una vuelta adversa en la ruleta rusa
No en la esperanza sádica, salvaje y confusa
Me regocijaré en el tronado eco de la caída.

Incertidumbre fría, atesorarás ausencia de cabida
Pesadumbre ultrajante, como antes, no bienvenida
Tus acogedoras garras ya no apresan solemnes mi vida
A Tus mano ofrendo vacilante, la "Nota Suicida".


Por: Santiago R. García Meléndez

Monday, April 27, 2009

¡Orgullo?

Cada uno concentrado en lo suyo
Privilegiando a una razón viciada
Un tanto desgraciada
¡Aplausos para el Orgullo!

Nadie cede ante la adversidad
Ante la discordia se acobardan
De sendos disparates se aguantan
Con tal de sentir sabor a verdad.

Una conciencia vilmente se amordaza
Como a vulgar en plena Misa
De locos es la camisa
Estorbando la libertad que no pasa.

¿Qué nos pasa?, hemos preguntado
De una coma parecemos despertar
Cuando la vida se esfuerza en brillar
Ante la oscuridad que nos ha nublado.

¿Quién ignorará el engorroso murmullo?
¿Quien dará el paso seguro?
¿Aplausos para el Orgullo?
Iniciare legítimo un recorrido
¡Tú, comenzarás el tuyo?


Por: Santiago R. García Meléndez

Thursday, April 23, 2009

Cobarde

¡ Cobarde !

Un corazón no late
Lo desconozco, no es el de antes
Herido, usado, sangrante
Oscura obra de arte
De amor aún arde.

¡¡ Cobarde !!

De mi desertaste
Como si no te importase
Vaga razón, ¡eso no se hace!
Ilusiones laceraste
De impenetrable, haces alarde.

¡¡¡ Cobarde !!!

Al corazón, amordazaste
Una razón frívola usaste
Antigua técnica desplegaste
Algo, lo que sea, lograste.
¿Ganaste?

¡¡¡¡ Cobarde !!!!

Incoherente blindaje
Del baile, tu traje
Inseguridad en los encajes
Fobia en el paisaje.

¡¡¡¡¡ Feliz Viaje !!!!!


Por: Santiago R. García Meléndez

Tuesday, April 21, 2009

Rítmica naturaleza

Rítmica naturaleza consolando la nostalgia
El son de la playa bronceando mis sentidos
Como la canción, "con el corazón parti'o"
Recuerdos fluyendo como hemorragia.

Contemplo las olas rompiendo el silencio
Impávidas y coquetas prosiguen su camino
A la costa besan comprenden su destino
Envidio su determinación y misterio.

Abierto el cielo está, solo dudas dan sombra
Arena en mis ojos, obstáculo impresionante
Quiero disfrutar de la playa como antes
Quiero disfrutar del Sol que me nombra.

Ahogándome en la turbulencia de mi penumbra
Sonrisa no soy, ¿qué soy?, ¿alma en pena?
Romántico verso a mi paz envenena
Imponente palmera que endeble se tumba.

Esporádica fuiste como la espuma que se desvanece
Extrañable como la vista serena en la orilla
Insolente y cruel, ya no causas cosquillas
Rítmica naturaleza, ¿A quién le perteneces?

Por: Santiago R. García Meléndez

Sunday, April 19, 2009

Partiste con tu mirada

Partiste con tu presencia
Partiste con tu mirada
Partida dolorosa
Más no inesperada.

Aceptación lacerante y onerosa
Lluvia del suelo ascendiendo
Química una vez aparente
Desapareciendo.

¡Sí!, colérica te has marchado
Junto a ti, tu mirada
¡Como la voy a suspirar!
Será la más extrañada.

Tu retorno reclamo anubarrado
A esta vida de sinsabores
Partiste con tu llegada
Has quemado mis ilusiones.

Fuego que avivó tu mirada
Al hacer contacto con la mía
Amor calido y espontáneo
Quemándome, ¡Qué ironía!

Partiste con tu mirada
Y con ésta te has llevado
Las ganas de seguir soñando
De quien sinceramente te ha amado.


Por: Santiago R. García Meléndez

Friday, April 17, 2009

Dolor Rutinario

Extrañar lo vivido con sonrisa incrédula
Es negar la existencia misma que nos mueve
Es sentir satisfacción en una siembra que no llueve
Es ver la rectitud de unas palabras encerradas como hipérbolas.

Zumbido flagelando cada recoveco encantado
Es armonía sedante alterando un destino
Es coyuntura placentera que importa un comino
Es llanto del cielo, ardiendo como Sol de verano.

Amaneceres rutinarios convertidos en calvario
Son víctimas del majo recuerdo que presencia
Son deseados tanto como las consecuencias
Son impredecibles, esperados puntualmente a diario.

Pasado entrecortado por temor domado
Es amor lo que falta en tu rompecabezas
Es tolerancia la ausente, por algo se empieza
Es la fortaleza mi cómplice, por eso no me han tumbado.

Por: Santiago R. García Meléndez

Thursday, April 16, 2009

Sin censura

Vacía mirada encontré sin ternura
Llenarla intente impetrando clemencia
Sentí demencia, brisa de impaciencia
Aceptar realidad lacerante y dura.

Acaricié a oscuras como a dulce criatura
La verdad escupida encofrada en rencor
Sentí dolor, opaco resplandor
Digiero paranoico la cordura.

Trastornada imagen forma tu figura
Desconozco con buena memoria un recuerdo
Sentí nulo el cuerpo, me remuerdo
Presa inmóvil seré de esta tortura.

Avinagrada realidad secuestra la dulzura
Delirio apremiante sin cazar la meta
Sentí paz imperfecta, dicha en rabieta
Apreciando gotas de néctar de tu amargura


Por: Santiago R. García Meléndez

Monday, April 13, 2009

Lo que me ha hecho quererte

El caminar de tu cuerpo
Sobre el suelo que te sostiene
Me hace pensar que tú eres
La mujer que me conviene.

La brillantez de tu sonrisa
Que se ilumina en mi mente
Me convierte en un esclavo
Que esta condenado a verte.

La belleza que tú posees
Que no la tiene cualquiera
Hace que te admire
Hace que te quiera.

El vaivén de tu pelo
Rozando con tu piel
Me hace quererte por completo
Me hace amarte también.

La sencillez de tu persona
Ha impresionado mi existencia
Que ha hecho que mi amor
Ante ti no preste resistencia.

Las palabras que te brotan
De esa boca tan especial
No se me olvidaran nunca
Por siempre las voy a recordar.

Esos ojos que me hipnotizan
Con lo hermoso de tu mirada
Que te miro y miro y miro
Y me siento en la nada.

Agradezco cada instante
Que tengo la dicha de verte
No sabría que seria de mi vida
Si no hubiera llegado a quererte

Por: Santiago R. García Meléndez
1998

Tu Mirada

Si sólo al mirarte fijamente
Me dijeras lo que quiero saber
Te juro que viviría mirándote
Hasta poder enloquecer.

Tu mirada penetrante
Es como un taladro a mi corazón
Que me penetra en mis entrañas
Y me llena de emoción.

Solo tengo que no mirarte
Para saber lo que es perder
La mirada más maravillosa
Que yo he podido ver.

Al no tenerla cada momento
Deseo no haberla dejado
Para al igual que ella me hace
Yo poder, haberla mirado.

Podría vivir eternamente
Mirándote a los ojos
Porque si no te mirara como lo hago
Seria como un robo.

Me estaría robando cruelmente
La oportunidad de mirar
La mirada más maravillosa
Que cualquiera pudiera amar.


Por: Santiago R. García Meléndez
1998

A ti, corazón

Corazón, mi gran caja fuerte
Poseedor de mis tesoros
Confidente de mis secretos
Testigo de mis enojos.

Conoces mis traumas como tuyos
Aguantas lo que te llegue
Aunque estés por explotar
Resistes, porque me quieres.

Tirando siempre sentimientos
Sin importar como te sientas
A la persona que me guste
Aunque luego te arrepientas.

Valentía por demás demuestras
Ante nada te intimidas
Eres un bravo de todo lo que te venga
Y más del amor, que es tu gran movida.

Digno de admiración, respeto y cariño
Tu, corazón, eres merecedor
No eres un inseguro mas en la vida
Sino eres un gran campeón.

Como tu no hay ninguno
Eres algo increíblemente especial
Te juro por mi vida misma
Que jamás te voy a fallar.



Por: Santiago R. García Meléndez
1998

ME HAS ROBADO EL CORAZÓN

M irada estremecedora, que se entiende a la perfección
E n cada momento que tratas, de hablarme de amor.

H oras enteras me paso contigo
A dmirando el firmamento, quedándonos a tu lado
S entados; mi corazón y sentimientos.

R ománticos momentos se nos brindan
O bservándonos a los ojos fijamente
B esándonos en el pensamiento
A mándonos con el corazón, el alma y la mente.
D ando lo mejor de cada uno, para poder unirnos más
O lvidando nuestras diferencias, y no separarnos jamás.

E l corazón me has robado, no lo piensas devolver
L o vez en mi mirada, que te reclamaré con querer.

C ada minuto que te tengo a mi lado
O bedezco a mi corazón
R ecibiendo el único y hermoso mensaje que dice:
A mala sin temor.
Z igzagueando me tendrás siempre
O yendo mi amor vivirás, nos convertiremos en marineros
N avegando por el amor y la felicidad.


Por: Santiago R. García Meléndez

1998

Luna Llena

La Luna llena en noche plena
La cama vacía sudando penas
Extrañando caricias secretas
Coquetería jovial y zalamera
Por todo lo bueno, se espera
Por lo genuino, que no enreda
Por ti, por mi, sangre en venas
Brindando por una Nochebuena
Distantes al tacto pero no ajenas
Calienta suspiros pero no quema
Embriaga pero no envenena
Me iluminas, centelleante estrella
De tus sueños seré el centinela
Escritor de tu tunante novela
Una de pasión, seré tu escuela
¿Y quién sabe? si tu mi secuela
Mientras, seguiré en vela
Viendo el olor que no me frena
Oyendo el color que no me pega
Saboreando el amor que me ciega
En la cama vacía sudando penas
Eróticas como noche de Luna llena
Con aroma agridulce de Luna nueva.

Por: Santiago R. García Meléndez

De unas manos…

De tus manos dependía una ilusión
Pura y bendita como ángel de luz
Dependía una visión, rítmica sin son
Propósito famélico, ¿dónde estás tú?

Explayé mi existir, transparente fui
Admiraste un interior en llamas
Fuiste guía, me deje llevar
Lugar donde la esencia, aún te aclama.

Ahora, ¿a dónde se fue el horizonte?
Sólo dudas orientan mi infalible compás
Ya esfumada la confianza, ingenuo porvenir
Sin camino que seguir, sabrás donde indagar.

Apoyo celestial, soportará la congoja
Arrebato divino, mi base en pantano
Destino difuso acomplejado de oportuno
Emergeré como ninguno, asentado en Tus manos.


Por: Santiago R. García Meléndez