Saturday, October 22, 2011

Locura Valentiana

Pensarte sin tenerte, dolor fuerte

Amarte sin abrazarte, extenuante

Desearte sin verte, inerte

Olerte ausente, el presente.

Caminar agarrado de tu ausencia
Hablar a una muralla de silencio
Compartir gozoso tu indiferencia
Justo el pago, Justo el precio.
 
Aullando una perdida a la Luna
Llena pero de luminosa tristeza
Pobre, huérfano, ¿y mis riquezas?
En bancarrota, por el destino.


Por: Santiago R. Garcia Melendez
11 de julio de 2011

Leche y miel

Cólmame de bendiciones
Lléname de tu ser
Abraza mis peticiones
Como espíritu fiel
Convierte el dilema
En valle de leche y miel.

¡OH Dios Justo y Santo!
Guíame a tu norte recto
Cambiando a risa llantos
¡Dios de Gloria! ¡Dios Perfecto!
Alabo tu presencia, libre…
Aún sintiéndome preso.

Libérame de las cadenas
Arranca debilidad con tu poder
Como noche de luna llena
Ilumina mis días también
Convirtiéndolos…
En valle de leche y miel

Por: Santiago R. García Meléndez
2 de febrero de 2011

Quiero Todo

Un clamor se traza en el cielo.
Color incertidumbre color recelo.
Un tono raro para describir.
Clamor transparente,
El grito de vida... ¡quiero todo!
¡¡¡Ansío Vivir!!!

Mano amiga es estrechada
Cargando mis temores de la nada
Con fuerza de oración
Con armonía celestial
"Te quiero abrazar" - dice
"No sufras, no luches, no grites" - repite

Paz dejaste en mi tocador
Mas palabra vencedora e infalible
Por su senda voy libre
Pues por el Pastor soy guiado
Dolores, lamentos hacia un lado.
¡Que mi Dios ha hablado!

Por: Santiago R. García Meléndez
11 de enero de 2011


Si lo ven...

Si ven a Dios, díganle que no lo veo
Sólo me veo, acorralado… sin deseo
Si lo ven, díganle que lo quiero
Acordándome sus grandezas
No como un juego de video.

Si se encontrarán con El, sólo díganle.
¿Yo? Ya no lo espero, soy rudo
Sin fuerzas, del antes un reflejo
Si lo sienten, menciónenle mi nombre
No sufro, no lloro, ni demuestro, no es de hombre
Me refugio en el Mundo, ¿a donde pertenezco?

Si en realidad lo tienen dentro
Denle el rumbo de mi aposento
Quizás encuentre algo tierno
Un hilo de agua en el desierto
O un corazón humillado en lo cierto.

Si lo ven, destápame los ojos
Si lo sienten, quiero tocarle
Si lo encuentran, diríjanme hacia El
Si lo tienen, vuélvanmelo a presentar
Sólo anhelo volver a alabar
Aún en tiempos donde quiero flaquear.

Por: Santiago R. García Meléndez
21-junio-2011

Saturday, January 8, 2011

En los ojos y mirada

En sus ojos y mirada
Yo me pude transportar
A un increíble paraíso
Donde lo valioso es amar.

Amada de una manera
Que jamás yo desprecio
Amada desde el cielo
Hasta el universo.

Un mundo de ilusiones
Alojadas en el corazón
Cuando hablé con ella
Y se mencionó el amor.

Pero de la misma forma
En que sus ojos y mirada,
Revelaron todo aquello
Llegó el momento donde eso cambió…
En un destello.

No es que sea adivino
Porque lo haya notado
En los ojos y la mirada
Todo está delatado.


Por: Santiago R. García Meléndez
12 de agosto de 1998

Tuesday, January 4, 2011

Mi compañía

En mi soledad…
Cuando la lágrimas eran mi Sol
Tu luz lo apagó,
Y con Tu abrazo el llanto cesó.

Brillantez elocuente, que se siente
Golpeando el muro de dudas
Una a una, las derrumba.

Y germinan sonrisas contagiosas
Nada negro, nada rosa
Sólo su presencia…
Sin sombra y sin ropa.

Atrás queda el desolado y despedazado
Ahogado en gritos poco bravos.

Es así como renace un testigo del Amigo
Al ser transformado
El quebranto por un Santo.

Nunca se perderá la calma
Si al Padre se abre el alma.

Por: Santiago R. García Meléndez
5 de octubre de 2010

Saturday, January 1, 2011

Callad el temor

Callad el temor, silencia la mente
Se libre en Mi, se fiel creyente.
Agarra mi mano, agárrala fuerte
Nunca te he soltado, Yo Soy Presente
Tú no me buscabas, que es diferente.

Sentado te observaba, luchando contra la corriente.
Sacando fuerzas propias, siendo impotente.
Sudaste lágrimas, y seque tu frente.
Reíste penas, y no me dejaste verte.
Misericordioso agarre tu dolor,
Es acción endeble, verbo inerte.

Poderoso Soy, Soy tu Señor
Descúbreme en tu interior
Callad el temor, silencia la mente.


Por: Santiago R. García Meléndez
12 de octubre de 2010