A veces, como el abecedario llenas mi diccionario de impresiones
B ienaventurado el hombre arrancado que desentrañe emociones
C oncierto de verdades a medio comenzar, repleto a capacidad
Ch ocolate exquisitamente excitante, ¿no quieres degustar?
D onde esfumaste quien exultante profesaba un efusivo renacer?
E n quién creer?, en la lastimada que no confía o en la ciega que no quiere ver.
F antaseé encantado anhelando ser cacique mayor de tu constelación
G iré 180 grados, confiado, verdadero, campechano, sin presión
H oy alborezco con gran suspicacia, recelo o reticencia
I nterludio comedido como diatriba eleccionaria con inteligencia
J amás personifiqué carácter bárbaro falto de franqueza
K ilómetros cuadrados segregué para una moderna Fortaleza.
L eón bravío campeando en selva convertida en pantano
LL amarada intensa, tensa y extensa, extendiéndote la mano
M iliciano impávido asoma un céfiro transigente
N iño zafio fraccionando censuras impotentes
Ñ oñería extraviada, invisible, consúltalo con la almohada
O será changuería, tangible, como en los cuentos de hadas.
P alidez desmereciendo un rostro tostado, libre y conquistado
Q uijada de acero pelusa de los trepados en el ensogado
R esiento tormento donde prosperó luz en las opacas noches
S iembro esperanza con las garras teñidas en irónico derroche
T ragicomedia efectista debutando con descenlace meritorio
U na para sollozar, carcajear o desvelarse de jolgorio.
V olcaré mesones husmeando paz, haciéndome del raciocinio fugitivo
W hisky fermentaré con vivencias agridulces embriagando motivos
X enofobia presa maldita, soy forastero, alienígena, extranjero
Y justo cuando holgado subyugaba a un enigma entero
Z arandeo al destino, escéptico, irascible, exacerbado, con exaspero.
Por: Santiago R. García Meléndez
No comments:
Post a Comment