Monday, January 26, 2009

Por ti, velaré

Por tus sueños en vías de materializarse, voy a velar
Seré el calor impávido en tu paisaje estival
Acurrucaré tu mirada con la mía, me dejaré llevar
Confiaré en la incertidumbre, me dejaré encaminar.

Confianza inusual será ahora la norma patente
Como ser de mi cámara un resistente lente
Como ser de mi estabilidad un paso congruente
Como ser de mis verdades las transparentes.

Velaré por que la tranquilidad sea infinita
Tan pura y bendita como fruta exquisita
Desaguando paz vigorizante gotita a gotita
Explotando negatividad como precisa dinamita.

Por ti, velaré tus
sueños con cada caricia en tu pelo
Por ti, engrandeceré de amor con cada beso en desvelo
Por ti, entenderé lo imposible, no existen los “no puedo”
Por ti, reescribiré la historia, comenzaremos de nuevo.

Por: Santiago R. García Meléndez

Monday, January 12, 2009

Oasis de amor

Estas palabras hoy serán para ti un garabato
Apenas dibujas y plasmas en papel tu nombre
Sabrás que dicen algo pero te lo tendrán que descifrar
Estas son mis confesiones a mi pequeño hombre.

De rodillas agasajo al Señor por tan única bendición
Contemplo como se estira con gracia la luz de mis ojos
Incrédulo reflexiono con sonrisa respaldada por ángeles
Eres Oasis de Amor eterno desinfectando de mi vida el lodo.

Media década llevo siendo bendecido, afortunado
Con ocurrencias únicas merecedoras de eterno gozo
Contigo todo lo tengo, eres el impulso de mi vida
La energía fluyendo en motor de un padre orgulloso.

¡Oh Dios! Por agradecerte segundo a segundo no me fatigaré
Convertiste la felicidad en algo concreto con nombre y apellido
Cerrando mis ojos iluminados por él, a Ti agradeceré
Por este Oasis de Amor al que denomino jubiloso, ¡Hijo!


Por: Santiago R. García Meléndez
3 de enero de 2009

Friday, January 9, 2009

El tiempo… (En 100 días)

El tiempo…
Traicioneros como en el borde de un abismo el viento
Acogedores como espinas en la flor de tu existencia
Indispensables como el mismo tiempo.

El tiempo…
Calculables como penas acumuladas en compartimiento
Enumerados como experiencias que se cicatrizan
Detallados como el mismo tiempo.

El tiempo…
Sufridos como caricias masoquistas pintando sentimientos
Tolerados como flagelo de plumas dando consuelo
Aguantados como el mismo tiempo.

El tiempo…
Colmados de moraleja como en relato en vida de muerto
Abarrotados como colmena de recuerdos encantados
Congestionados como el mismo tiempo.

En 100 días… de agonías y algarabías
En 100 días… de recuerdos y olvidos
En 100 días… de torturas y dichas
En 100 días… de valles y crestas.
Esperemos como la historia se completa.


Por: Santiago R. García Meléndez

Últimas Doce Campanadas

Retumbas ensalzada en paredes macizas
Pretendes ser accesiblemente escurridiza
¿Notas la noche como se eriza?
Presiente inconciente el llanto latente
Un llanto entre tantos, Un llanto de desencanto
Emoción franca, una entra tantas
Emoción concreta extraída de ascética gaveta
Bascas carcajadas precipitando la intransigencia
Hay sequía de paciencia, demasía de insolencia
¿Notas la noche como se eriza?
Presiente demente el paso inminente
Desafiar con osadía ardiente
Aun siendo un amilanado enamorado
Aun siendo un sosegado disfrazado
Aun siendo oscuridad en noche estrellada
Aun siendo optimista en tus últimas doce campanadas.


Por: Santiago R. García Meléndez

Wednesday, December 31, 2008

Sólo hagámoslo…

Te extraño, no es justo, te entiendo, yo sufro
Quiero amarte, pero sería más fácil si estuvieras aquí
Extraño tu ausencia, tu esencia, hasta tus coquís
Vuelve a mi existencia, jamás debiste irte, ¡Jamás!
Opción escogiste de abrazarte al dolor y no superar
Sufrir es parte de la vida, tanto como respirar.

Te amo, ¿Lo dudas?, ¿Es tan increíble que sea cierto?
No es amar dedicar canciones desde un concierto
No es amar digerir mariposas revoleteando en sentimientos
No es amar tener alguien en mente gran parte del tiempo
No es amar despistarse con el sonido de mi voz en el viento
No es amar negar un latido incesante sin sentir remordimiento.

¿Te amo?, ¿¡qué extraño?!
Esto no era posible hace un par de años

Sólo era el catalítico perfecto para dolor de baño
No era capaz de ser oveja en un rebaño
Sólo era cocotazo sonado en el más imponente regaño.

Te adoro, no me avergüenzo, por ti yo pienso
Que todo es posible, por más ridículo que parezca
Por más absurdo que parezca, todo es posible
Banquete de mierda he disfrutado por montones
No estoy falto de autoestima, valor o cojones
Lucho por mis ilusiones, pasiones y sinsabores.

Te quise y no me arrepiento, lo lamento, es cierto
Pero calor no siento en este estéril desierto
Sólo un vacío extenuante y no estás en todo esto
Lo detesto, soñando, en un viaje estoy, despierto
Irónico por demás, anhelar notablemente algo
Tenerlo al alcance de tu mano, pero negarlo
No aceptar lo bello del panorama, pero extrañarlo.

Acepto la idea que revuelca mi paz, estoy sin calma
Una tejida por un Dios con plan divino para nuestras almas
No lucharé más contra Su voluntad, honraré mis entrañas
Su propósito entenderé con el corazón y conciencia, no con armas
Acogeré como hecho tu indiferencia, sufrimiento y desesperanza.

De nuevas palabras se carece, todo se ha dicho, millones de veces
Actuemos como si fuera realidad, prestemos oídos que enloquecen
Ante la inestabilidad disfrazada de complacencia, actuando como peces
NADAndo por un mar de oportunidades tangibles, solo quieren que las beses.

Hagamos un pacto, sin contacto, un pacto, sin arrebatos
Hagamos un pacto, sin teatro, un pacto, sin garabatos
Sólo hagámoslo, siendo fieles a nuestros sentimientos sensatos
Sólo hagámoslo cogido de manos un segundo, en un infinito rato
Olvidando rencillas, contradicciones estelares en el reparto
Sólo hagámoslo…


Por: Santiago R. García Meléndez

Monday, December 29, 2008

Lo que el viento se llevó

El viento ha soplado cerca de mí
Y en su pasar escuché
El nombre inconfundible
De la mujer que una vez amé.

Así como lo escuche al pasar
Así mismo se me fue el amor
Paso en un instante inesperado
Para mi inconsolable corazón.

La amaba con tanta intensidad
Que ante todo la ubicaba
Que sin su presencia cerca
Mi alma se desesperaba.

Pero ese amor tan imposible
Que yo le brindé y no me llegó
Sin temor a equivocarme lo llamaría
"Lo que el viento se llevó".


Por: Santiago R. García Meléndez
1998

Engaño al corazón

Sinceridad veo en tus ojos
Amor en tu mirada
Pero en tu silencio
No se descifra nada.

¿Por qué ese silencio en ti?
Que hasta tus latidos escucho
Cuando me he cansado de gritar
Qué te amo mucho.

Si tus señas te delataron
¿Por qué no actuaste igual?
Y me dejaste esperando
Por algo que no vi llegar.

La espera fue dolorosa
Como haberte perdido
Y como consuelo a mi alma
Me digo que te olvido.

¿Por qué ese engaño entre ambos?
Si con eso no ganamos
Y así poco a poco
A nuestros corazones destrozamos.


Por: Santiago R. García Meléndez
26-08-98