Monday, July 6, 2009

Cosas de la vida

La vida te golpea
De la manera más cruel,
Un momento te aman
Al siguiente te dejan de querer.

Lo lamentable de todo,
Es que no se puede evitar
Si ese es tu obvio destino
De todas formas va a pasar.

Pero si estás seguro
De que la supiste amar
No debes preocuparte
Siempre te va a recordar.

Si la partida de ese amor
Te rompió el corazón
Implora siempre al cielo
Que eso es cosa de Dios.


Por: Santiago R. García Meléndez
1998

Esa rosa

Una tarde caminando
Observe una bella rosa
No era cualquiera
Sino la más hermosa.

Desde ese momento
Sólo pasaba por ese lugar
Singular ejemplar esa rosa
Era digna de admirar.

Era como mirar
Perfección en el universo
Como poder evitar
Dedicar estos versos.

Versos que con la belleza de ésta
No contrastan en nada
¿Como saber si estaba despierto
O en un cuento de hadas?

Y hasta hoy preguntaba
Porqué esa admiración
Sólo pertenecía a una parte
Al jardín de mi amor.


Por: Santiago R. García Meléndez
1998

Ladrona

Si amar fuera pecado
condenada está mi alma
porque desde que te conozco
mi ser no está en calma.

Esa tranquilidad,
que yo solía disfrutar
con tu sonrisa y tu mirada
me la supiste robar.

Eres la ladrona,
más disimulada que he podido ver
Me robaste la calma
y con ella el querer.

j Regrésamela, por favor!
que tranquilo no he estado
desde que te conozco
y de tí me he enamorado.


Por: Santiago R. García Meléndez
1998

Verla

Que dolor me causa no verla
aunque sea por un segundo
porque en ese lapso de tiempo
es el fin del mundo.

Arribo a lugares impresionantes
que sólo mirarla me transporta
que contemplando otros puntos
al corazón no les importa.

Ciego puedo quedarme toda la vida
porque no me va a doler
peor es verla todo el tiempo
sabiendo que ella no me va a querer.

No la podré ver por mis ojos
si Dios decide quitarme la mirada
pero me dejará mis otros sentidos
para hacerle saber que por mi es amada.


Por: Santiago R. García Meléndez
1998

Hoy me río de ti

Hoy me río de tí
después de haberte llorado
por haberme enamorado
y no lograr ser feliz.

No me preocupo ni siquiera
en ganarme tu cariño
aunque una falla que yo tuviera
fuera comportarme como un niño.

Ahora estoy en paz
conmigo y mi corazón
yo te brinde mi amor
y no lo supiste valorar.

No me busques para nada
que no me vas a encontrar
y te digo sin pena alguna
que te estoy logrando olvidar.

Hoy me río de tí
pero no con maldad
sino con compasión
por lo que te pueda pasar.

Lo único que te aconsejaría
de manera seria y hermosa
es que no te lleves por apariencias
que la vida no es color de rosa.


Por: Santiago R. García Meléndez
1998

El amor

Llegas de una forma
muy inesperada
si pensamos en ti
pero no en tu llegada.

Llegas para quedarte
en todo nuestro vivir
para demostrarle a la gente
lo maravilloso de ti.

Unas veces correspondes
en otras, ni te cuento
pero siempre en ti envuelves
un centenar de sentimientos.

Sentimientos que unimos
para tratar de definirte
pero se nos hace imposible
para poder describirte.

¿Por qué eres tan hermoso?
sin pensar en lo que ocurra
aunque nos saques de este mundo
y nos envuelvas en locura.

Pero al final del camino
siempre estarás esperando
por un corazón destrozado
que a ti te esté buscando.


Por: Santiago R. García Meléndez
1998

Maldita Lágrima

Una lágrima se derramó
por un amor desinteresado
pero te juro por ese Dios
que eso es cosa del pasado.

Todo quedará en el olvido
como guerra de la antigüedad
y la lucha de este corazón
terminará en tranquilidad.

Una vez cayó la maldita lágrima
yo le dije a mi interior
“fue su última trastada”
y olvidaría a ese amor.

Amor que te hace llorar
No se detiene no conviene
porque si lo hace una vez
lo hace cuando menos lo esperes.

Por eso Dios Santo
te pido con devoción
que perdones a esa persona
y la arranques de mi pasión.

Perdónala Dios
porque yo no puedo
porque por más que yo trate
se me quedará el mal recuerdo.


Por: Santiago R. García Meléndez
1998