Thursday, April 16, 2009

Sin censura

Vacía mirada encontré sin ternura
Llenarla intente impetrando clemencia
Sentí demencia, brisa de impaciencia
Aceptar realidad lacerante y dura.

Acaricié a oscuras como a dulce criatura
La verdad escupida encofrada en rencor
Sentí dolor, opaco resplandor
Digiero paranoico la cordura.

Trastornada imagen forma tu figura
Desconozco con buena memoria un recuerdo
Sentí nulo el cuerpo, me remuerdo
Presa inmóvil seré de esta tortura.

Avinagrada realidad secuestra la dulzura
Delirio apremiante sin cazar la meta
Sentí paz imperfecta, dicha en rabieta
Apreciando gotas de néctar de tu amargura


Por: Santiago R. García Meléndez

Monday, April 13, 2009

Lo que me ha hecho quererte

El caminar de tu cuerpo
Sobre el suelo que te sostiene
Me hace pensar que tú eres
La mujer que me conviene.

La brillantez de tu sonrisa
Que se ilumina en mi mente
Me convierte en un esclavo
Que esta condenado a verte.

La belleza que tú posees
Que no la tiene cualquiera
Hace que te admire
Hace que te quiera.

El vaivén de tu pelo
Rozando con tu piel
Me hace quererte por completo
Me hace amarte también.

La sencillez de tu persona
Ha impresionado mi existencia
Que ha hecho que mi amor
Ante ti no preste resistencia.

Las palabras que te brotan
De esa boca tan especial
No se me olvidaran nunca
Por siempre las voy a recordar.

Esos ojos que me hipnotizan
Con lo hermoso de tu mirada
Que te miro y miro y miro
Y me siento en la nada.

Agradezco cada instante
Que tengo la dicha de verte
No sabría que seria de mi vida
Si no hubiera llegado a quererte

Por: Santiago R. García Meléndez
1998

Tu Mirada

Si sólo al mirarte fijamente
Me dijeras lo que quiero saber
Te juro que viviría mirándote
Hasta poder enloquecer.

Tu mirada penetrante
Es como un taladro a mi corazón
Que me penetra en mis entrañas
Y me llena de emoción.

Solo tengo que no mirarte
Para saber lo que es perder
La mirada más maravillosa
Que yo he podido ver.

Al no tenerla cada momento
Deseo no haberla dejado
Para al igual que ella me hace
Yo poder, haberla mirado.

Podría vivir eternamente
Mirándote a los ojos
Porque si no te mirara como lo hago
Seria como un robo.

Me estaría robando cruelmente
La oportunidad de mirar
La mirada más maravillosa
Que cualquiera pudiera amar.


Por: Santiago R. García Meléndez
1998

A ti, corazón

Corazón, mi gran caja fuerte
Poseedor de mis tesoros
Confidente de mis secretos
Testigo de mis enojos.

Conoces mis traumas como tuyos
Aguantas lo que te llegue
Aunque estés por explotar
Resistes, porque me quieres.

Tirando siempre sentimientos
Sin importar como te sientas
A la persona que me guste
Aunque luego te arrepientas.

Valentía por demás demuestras
Ante nada te intimidas
Eres un bravo de todo lo que te venga
Y más del amor, que es tu gran movida.

Digno de admiración, respeto y cariño
Tu, corazón, eres merecedor
No eres un inseguro mas en la vida
Sino eres un gran campeón.

Como tu no hay ninguno
Eres algo increíblemente especial
Te juro por mi vida misma
Que jamás te voy a fallar.



Por: Santiago R. García Meléndez
1998

ME HAS ROBADO EL CORAZÓN

M irada estremecedora, que se entiende a la perfección
E n cada momento que tratas, de hablarme de amor.

H oras enteras me paso contigo
A dmirando el firmamento, quedándonos a tu lado
S entados; mi corazón y sentimientos.

R ománticos momentos se nos brindan
O bservándonos a los ojos fijamente
B esándonos en el pensamiento
A mándonos con el corazón, el alma y la mente.
D ando lo mejor de cada uno, para poder unirnos más
O lvidando nuestras diferencias, y no separarnos jamás.

E l corazón me has robado, no lo piensas devolver
L o vez en mi mirada, que te reclamaré con querer.

C ada minuto que te tengo a mi lado
O bedezco a mi corazón
R ecibiendo el único y hermoso mensaje que dice:
A mala sin temor.
Z igzagueando me tendrás siempre
O yendo mi amor vivirás, nos convertiremos en marineros
N avegando por el amor y la felicidad.


Por: Santiago R. García Meléndez

1998

Luna Llena

La Luna llena en noche plena
La cama vacía sudando penas
Extrañando caricias secretas
Coquetería jovial y zalamera
Por todo lo bueno, se espera
Por lo genuino, que no enreda
Por ti, por mi, sangre en venas
Brindando por una Nochebuena
Distantes al tacto pero no ajenas
Calienta suspiros pero no quema
Embriaga pero no envenena
Me iluminas, centelleante estrella
De tus sueños seré el centinela
Escritor de tu tunante novela
Una de pasión, seré tu escuela
¿Y quién sabe? si tu mi secuela
Mientras, seguiré en vela
Viendo el olor que no me frena
Oyendo el color que no me pega
Saboreando el amor que me ciega
En la cama vacía sudando penas
Eróticas como noche de Luna llena
Con aroma agridulce de Luna nueva.

Por: Santiago R. García Meléndez

De unas manos…

De tus manos dependía una ilusión
Pura y bendita como ángel de luz
Dependía una visión, rítmica sin son
Propósito famélico, ¿dónde estás tú?

Explayé mi existir, transparente fui
Admiraste un interior en llamas
Fuiste guía, me deje llevar
Lugar donde la esencia, aún te aclama.

Ahora, ¿a dónde se fue el horizonte?
Sólo dudas orientan mi infalible compás
Ya esfumada la confianza, ingenuo porvenir
Sin camino que seguir, sabrás donde indagar.

Apoyo celestial, soportará la congoja
Arrebato divino, mi base en pantano
Destino difuso acomplejado de oportuno
Emergeré como ninguno, asentado en Tus manos.


Por: Santiago R. García Meléndez